| talla | S, M, L |
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Vestido Jazmín
stock limitado$ 270.000
Descripción
El negro más fácil de usar de la colección.
Todo el diseño está en los pliegues. Nacen en el hombro y bajan verticales por el frente entero, en dos bandas a los lados del centro, hasta soltarse en la falda. Ese plisado hace tres cosas a la vez: alarga el cuerpo, ciñe el talle sin costura ni cierre, y le da a la falda el vuelo que se abre al caminar. Es un vestido sin adorno donde la técnica es el adorno.
Al centro, una abertura estrecha cerrada con dos lazos delgados que amarras tú. Son chiquitos y son lo que le quita seriedad a un negro liso: deja un asomo de piel entre los dos y ya el vestido cambió de tono.
El corte es sin mangas, con sisa alta y limpia, y el largo mini. Está hecho en algodón liviano, así que es fresco de verdad y tiene el cuerpo justo para que los pliegues se mantengan marcados.
Es para el día que empieza temprano y termina tarde — el paseo por la ciudad, el almuerzo, el plan de la noche sin pasar por la casa.
Lo amarás porque es negro y va con todo, pero no es un negro cualquiera: el plisado lo hace mirar dos veces. Porque el algodón lo mantiene fresco donde otro negro daría calor. Y porque es de las piezas que sirven de aquí a diez años.
Detalles
Material: algodón liviano y fresco.
Diseño sin mangas con sisa alta.
Pliegues verticales al frente, del hombro al ruedo.
Abertura central cerrada con dos lazos delgados ajustables.
Talle marcado por el plisado, falda con vuelo.
Largo mini.
Color negro.
La modelo usa talla S.
Cuidados: lavar a mano o en ciclo delicado con agua fría, aparte de prendas claras. No usar blanqueador. No retorcer. Secar a la sombra. Planchar a temperatura media por el revés, siguiendo la dirección de los pliegues para no aplastarlos.
Cómo usarlo (y verte increíble)
Día en la ciudad, el look de nuestras fotos: pelo suelto con ondas, sandalia plana de cuero y una cartera pequeña. Con un negro así de limpio, entre menos accesorios, mejor se ve.
Almuerzo o compras: alpargata o mocasín, bolso de paja y gafas grandes. El vestido resuelve el look completo sin pensarlo.
Noche: sandalia de tacón de tiras, aretes dorados con presencia y labio rojo. El mismo vestido, otro registro — y es el argumento para tenerlo.
Los lazos deciden el escote: los dos cerrados dejan una abertura mínima y el vestido se lee pulido; soltando el de abajo se abre un poco más. Amárralos con moño y deja los cabos, que es el detalle.
Con negro, el metal es el color. Dorado o plateado, los dos funcionan aquí — es de las pocas piezas donde no hay que elegir. Aretes grandes o cadenas en capas, lo que tengas.
Nada de cinturón. Los pliegues ya marcan el talle, y un cinturón encima los aplasta justo donde están haciendo el trabajo.
Los pliegues piden cuidado al planchar: siempre en la dirección del pliegue y por el revés. Es lo único que mantiene la prenda viéndose nueva — un plisado aplastado no vuelve.
Y aprovecha las piernas: es mini y sin mangas, así que el cuerpo queda a la vista. Crema o aceite en piernas y brazos, y el negro hace el resto del contraste.














