| talla | S, M, L |
|---|---|
| color | Café, Negro |
Body Fernanda (Disponible en varios colores)
$ 175.000
Descripción
Este es de esos que te pones y la silueta hace todo el trabajo sola.
El escote va sobre un solo hombro, dejando el cuello y la clavícula al aire — el detalle que estiliza sin que hagas nada. Y de ahí baja el drapeado: un fruncido que cruza en diagonal desde el hombro y se recoge a los lados, esculpiendo la cintura y suavizando cada curva. Es segunda piel, sí, pero el fruncido es tan favorecedor que abraza donde quieres y disimula donde no.
La tela es alta compresión suave con tacto sedoso, elástica y con excelente recuperación: se siente rico contra la piel y vuelve a su forma lavada tras lavada.
Es la pieza que resuelve medio look. Con jean de tiro alto, con falda amplia — como nuestra Falda Merengue —, con pantalón sastre: arriba ya está todo hecho, solo sumas algo abajo y saliste. De día o de noche, es la base que hace ver pensado cualquier outfit.
Lo amarás porque el fruncido hace el trabajo de una faja y se siente como nada. Porque el hombro descubierto eleva sin esfuerzo ni accesorios. Y porque es de esas prendas que compras una y terminas comprando la otra.
Disponible en varios colores.
Detalles
Material: 80% poliéster, 20% spandex de alta compresión, con tacto sedoso, excelente recuperación y ajuste cómodo.
Escote asimétrico sobre un solo hombro.
Fruncido drapeado en diagonal que cruza el cuerpo y se recoge a los lados.
Ajuste segunda piel.
Disponible en varios colores.
Cuidados: lavar a mano en agua fría con detergente suave. No usar blanqueador ni suavizante — el suavizante degrada el elastano. Secar a la sombra, extendido. No planchar.
Cómo usarlo (y verte increíble)
De día: jean de tiro alto y sandalia plana, moño pulido, labios nude. Un solo arete largo del lado del hombro descubierto — el gesto más elegante que existe y el más barato de lograr.
Con falda amplia, el look de nuestras fotos: nuestra Falda Merengue por fuera y el body por dentro de la pretina, pelo recogido, aretes dorados medianos. Ajustado arriba y volumen abajo, con el hombro rompiendo la simetría: se ve editorial y se sintió cómodo todo el día.
De noche: falda satinada o pantalón sastre, tacón de tiras delgadas, ondas suaves y labios vino. Nada más — con este drapeado la silueta ya es el evento.
El hombro va libre de todo: nada de collares, nada de bolsos cruzados. Un toque de iluminador en la clavícula y el pelo recogido o hacia el lado del tirante. Ese pedazo de piel es el punto focal de la prenda entera.
Las pulseras al brazo descubierto: se ven, enmarcan y equilibran el peso visual del lado del hombro cubierto.
La logística del brasier: adhesivo, de un solo tirante o nada. Cualquier tirante que cruce el hombro libre cancela el diseño.
Aprovecha el drapeado con tiro alto: el fruncido de los costados llega a su mejor punto cuando la pretina está en la cintura natural. Con tiro bajo, el efecto de silueta se corta a mitad de camino.


















