| talla | S, M, L |
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Vestido Solaris
$ 330.000
Descripción
Este vestido saluda antes que tú. Las mangas amplias tipo kimono llegan primero a todas partes: se levantan con la brisa, dibujan el gesto cuando hablas con las manos, convierten caminar en algo digno de verse.
El resto acompaña con la misma elegancia tranquila. El escote en V baja hasta un corte cruzado que recoge la cintura con frunces suaves — estiliza sin apretar, que es la especialidad de la casa. La falda cae fluida hasta el largo midi, con una abertura frontal discreta que deja caminar libre y asoma la pierna solo cuando tú te mueves.
Y la flor. Una sola flor rosada, gigante, abierta sobre el verde profundo como si respirara — de esas que parecen pintadas y se ven desde la otra esquina. La tela tiene tacto sedoso y caída ligera, fresca para el día y con suficiente presencia para la noche. Es el vestido de la calma de un domingo sin prisa en Florianópolis, y también el de la cena donde quieres llegar sintiéndote completamente tú.
Lo amarás porque realza tu feminidad sin pedir permiso. Porque es cómodo y fresco pero se ve imponente. Y porque esa flor sobre el verde te envuelve en color y movimiento — te cambia la energía apenas te lo pones.
La ubicación del estampado puede variar.
Detalles
Silueta envolvente con corte cruzado que recoge la cintura.
Escote en V con frunces suaves.
Mangas amplias tipo kimono.
Abertura frontal discreta. Largo midi.
Estampado floral de gran escala en tonos rosados sobre fondo verde profundo.
Tejido de poliéster suave y liviano, con tacto sedoso y caída fluida.
La modelo usa talla S.
Cuidados: lavar a mano o en ciclo delicado con agua fría. Secar a la sombra. No usar secadora.
Cómo usarlo (y verte increíble)
Tarde tranquila, el look de nuestras fotos: sandalias de tiras delgadas en nude, argollas doradas y una cadena fina corta que viva dentro de la V. Pelo suelto con sus ondas naturales, rubor durazno y gloss — la flor hace el resto.
Noche elegante: moño bajo pulido que despeje el escote, aretes dorados con presencia, clutch rígido y delineado suave. Las mangas kimono en movimiento bajo luces cálidas son el espectáculo de la entrada.
Escapada de fin de semana: sandalia plana, sombrero tejido, canasto de fibra natural y trenza suelta. El midi con abertura camina playa, pueblo y restaurante sin cambiarse.
La regla de las mangas: el brazo va limpio. Nada de relojes grandes ni pulseras que se enganchen en el vuelo — un brazalete delgado como máximo, y que los aretes lleven el protagonismo de las joyas. Las mangas kimono son gesto puro; dales la pista despejada.
La abertura frontal trabaja con el zapato: queda enmarcado en cada paso, así que elige uno que merezca la ventana — sandalia de tiras finas, nude o dorada. Un zapato pesado le corta la liviandad al vestido entero.
Verde profundo y rosa mandan la paleta: dorado en las joyas y nude, dorado o café claro en zapatos y bolso. Ningún color nuevo en el look — esta flor es una obra completa y se firma sola.


































