Vestido Solera

$ 385.000

Este vestido hace algo que casi ninguno hace: se ajusta a ti, no al revés.

Arriba, un corpiño estructurado con copas fruncidas en el centro del busto y costuras verticales que suben marcando el torso. Baja en punta profunda al frente, esa V invertida es la que alarga y de ahí nace una falda con muchísimo vuelo, fruncida y concentrada en las caderas, que cae hasta media pierna. La diferencia entre el torso ceñido y ese volumen de abajo es todo el efecto.

Y atrás lleva un cordón tipo corset. O sea, tú decides cuánto te ciñe: lo aprietas y la cintura queda dibujada, lo aflojas y respira. Es lo que hace que le quede bien a cuerpos muy distintos.

El estampado son rayas anchas en amarillo sol y crema, con una línea fina de lila entre medio, ese hilito es el detalle que lo saca de lo obvio y lo vuelve especial. Y ojo con el corte: las rayas corren verticales en el corpiño y horizontales en la falda. Eso no es casualidad, es lo que estiliza arriba y da amplitud abajo.

Es de algodón puro, así que respira de verdad. Y tiene bolsillos.

Es para el almuerzo largo, el matrimonio de día, la mesa bajo los árboles. Ese plan donde quieres verte bonita de verdad y no estar pendiente de nada.

Detalles

Material: 100% algodón. Fresco y transpirable.
Corpiño estructurado con copas fruncidas y costuras verticales.
Cintura en punta profunda al frente.
Cordón ajustable en la espalda, efecto corset.
Falda amplia con frunce concentrado en las caderas, largo midi.
Tirantes finos ajustables.
Bolsillos laterales funcionales.
Estampado de rayas en amarillo y crema con línea fina lila. Corte vertical en el corpiño y horizontal en la falda.

Cuidados: Lavar a mano o en ciclo delicado con agua fría y por separado. No usar blanqueador. Secar a la sombra. Planchar mientras esté apenas húmedo, por el revés.

Cómo usarlo (y verte increíble)

Ajústatelo bien atrás, es la mitad del vestido. Que alguien te ayude con el cordón la primera vez: apretado marca cintura y sostiene el busto; suelto se ve más relajado y de día. Prueba las dos y quédate con la que más te guste, son dos vestidos distintos.

Brasier: strapless o ninguno. El corpiño ya tiene estructura. Nada de tirantes visibles compitiendo con los del vestido, que son finos y delicados.

El pelo suelto o semirecogido, nunca demasiado pulido. Este vestido ya es bastante «arreglado» por el corsé y el vuelo; el pelo con ondas naturales o media coleta lo baja a tierra y lo vuelve effortless.

Aretes de argolla dorada y ya. El vestido tiene tanto detalle que unas argollas medianas son suficientes. Sin collar, la V del escote se ve mejor vacía.

Sigue el lila, ese es el truco. Casi nadie va a notar la rayita morada. Ponte un labio malva o rosado frío, o unas sandalias en tono lila o nude rosado. Ese eco mínimo es lo que hace que el look se vea pensado.

Aprovecha los bolsillos, pero sin cargarlos. Son perfectos para las manos y para el celular; si les metes de más, deforman el frunce de la cadera que es justo lo que da la silueta.

Zapato: sandalia plana de cuero natural para el día, tacón nude o dorado si es evento. Nunca blanco: compite con el crema del estampado y se ve desconectado.

Bolso pequeño o canasto. El vestido tiene volumen abajo, así que un bolso grande lo abruma. Canasto de mano para el día, clutch para la tarde.

Maquillaje: bronceado y fresco. Piel luminosa, bronzer, cejas peinadas. Si vas por el labio malva, deja los ojos limpios.

¿Por qué lo amarás?
Porque el cordón atrás lo hace tuyo: se ajusta a ti, no al revés. Porque el vuelo hace que caminar se sienta distinto. Y porque la rayita lila es de esos detalles que la gente no identifica pero sí percibe.

SKU: 020324 Categorías: ,
Vestido Solera
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$ 385.000