| talla | S, M, L |
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PREORDEN – Camisa Salina
stock limitado$ 136
PRONTO DISPONIBLE. Todavía no está en stock, pero puede ser tuyo desde ya.
Este es de los que hacemos en cantidades cortas, así que la preorden es la manera de asegurarlo.
Despacho estimado el 30 de Octubre de 2026.
Descripción
Es la camisa que te pones sin pensar y con la que terminas viéndote más arreglada que todos. Es oversized de verdad: hombro caído, cuerpo amplio y un largo que cae por debajo de la cadera, con el ruedo curvo un poco más largo atrás. Tiene cuello camisero, botones nacarados al frente y un bolsillo de parche en el pecho. Las mangas terminan en puños anchos, hechos para doblarlos.
La tela es donde cambia todo. Tiene rayas finas en relieve que se sienten al pasar los dedos y le dan a la camisa una superficie con textura, que capta la luz distinto según cómo te muevas. Mezcla poliéster con lyocell, la fibra que le da esa suavidad casi fría al tacto y esa caída fluida que no se pega al cuerpo. Es fresca, respira, y se arruga mucho menos que un lino, así que al final del día sigue viéndose como la pusiste en la mañana.
Puesta, es de esas prendas que dan calma. Abotonada y por dentro te hace sentir pulida, lista para una reunión o un almuerzo largo. Abierta sobre un vestido de baño o un top, te da ese aire relajado de quien no se esforzó y aun así se ve bien. Y doblando los puños, arremangándola o amarrándola en la cintura, la misma camisa cambia de ánimo contigo.
Es para todos los días: el trabajo, el viaje, la playa, la cena. La que empacas de primera y terminas usando más que todo lo demás.
La amarás porque combina con absolutamente todo lo que tienes, sobre todo con lo estampado. Porque la textura la hace ver especial sin dejar de ser básica. Y porque es suave y fresca de verdad, de las que se te olvida que llevas puesta.
Detalles
Material: 65% poliéster, 35% lyocell. Tejido con rayas finas en relieve, suave y de caída fluida.
Silueta oversized de hombro caído.
Cuello camisero con botonadura frontal de botones nacarados.
Bolsillo de parche en el pecho.
Manga larga con puño ancho para doblar.
Ruedo curvo, más largo atrás.
Color blanco marfil.
La modelo usa talla S.
Cuidados: lavar a mano o en ciclo delicado con agua fría, separada de prendas de color. No usar blanqueador. No retorcer. Secar a la sombra, colgada. Planchar a temperatura baja por el revés, sin aplastar el relieve de la tela.
Cómo usarla (y verte increíble)
Con la Falda Guacamaya: abierta en V hasta el escote, metida en la pretina de la falda y con los puños doblados hasta el antebrazo. Agrega cadenas doradas en capas y sandalia de tacón de tiras. La camisa calma los cinco colores de la falda y el look queda listo para almuerzo o cena.
Playa: abierta sobre el vestido de baño, mangas arremangadas, canasto y gafas grandes. Te protege del sol y es fresca.
Ciudad: abotonada y por dentro de un jean recto o de un pantalón palazzo en crudo, cinturón de cuero café y mocasín o sandalia plana. Se ve sencilla y pulida a la vez.
Noche relajada: abierta encima de un top negro o un bralette, con pantalón negro de tiro alto, argollas doradas grandes y labio rojo.
Con estampado abajo es donde más rinde. Una falda o un pantalón con color y print se ven más intencionales cuando arriba hay un blanco con textura.
Dobla los puños dos vueltas. Así se ven los botones, se despeja la muñeca para pulseras y la manga deja de verse larga.
Por dentro, a medias o por fuera. Toda por dentro es pulida; metida solo adelante marca la cintura sin perder lo relajado; por fuera, cae como un vestido corto encima de un short.
Dorado y cuero natural: cadenas, aretes medianos, cinturón café. Contra el marfil, el dorado se ve cálido.
La logística: brasier en tono piel, nunca blanco. En una camisa clara, el blanco debajo se marca más que el nude.
Y planchala con cuidado: temperatura baja y por el revés, para no aplastar el relieve, que es lo que la hace distinta de cualquier camisa blanca.




